Dotar de una nueva imagen de marca a esta prestigiosa cadena hotelera supuso una gran responsabilidad para ZORRAQUINO. El grupo Ercilla Hoteles había emprendido un importante proceso de renovación con el objetivo de mantener la competitividad tras los espectaculares cambios que dieron lugar al llamado nuevo Bilbao. Dicho cambio involucraría a todos los hoteles y restaurantes del grupo, que conforman un importante patrimonio ligado desde siempre a la ciudad.
Reubicar, modernizar y gestionar el cambio fueron las premisas a partir de las cuales definimos la estrategia a seguir: la nueva identidad corporativa estaría conformada en base al prestigio de su propio nombre y sus valores, que requerían de una marca clásica y contemporánea a la vez, adecuada para unos establecimientos emblemáticos renovados, que representase la tradición hotelera y su compromiso con los clientes, la elegancia y una máxima de calidad en el servicio.